Rasterelektronenmikroskop

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El proyecto había agotado la cantidad presupuestaria asignada. Aparte, su promotor necesita cargar con el sambenito de atender a la comisión ética del Senado, que ha requerido un informe aclarativo, una exposición de viva voz, un turno de preguntas e interpelaciones y en su caso un epílogo sin terminología, ni martingalas futuristas, dirigido por el propósito de convencer a la opinión pública y poner un orden porcentual a la veracidad.

El laboratorio compró un lote de microscopios electrónicos de barrido, JOPE-JSMv391, que un colega aleman registró en la adenda sin la pertinente traducción, por ende,  Rasterelektronenmikroskop alude al mismo objeto. Diez por ciento consumido sin avances.

Con el ejercicio MMXX relativo a la especificación subatómica de la energía y la materia, seguimos otra línea de investigación prevista en el estatuto fundacional, con nuevos trámites legales, administrativos y burocráticos, pago de tasas y servicios, inserción del anuncio de licitación en boletines y diarios, examen y selección de ofertas y adquisición final de una partida con material electrónico, lentes, chips y componentes accesorios, más noventa unidades ensambladas de un instrumento descrito en la adenda, junto a sus referencias de albarán y el domicilio social del proveedor.

Para no saturar a la audiencia, diré que despanzurramos cada aparato, el nanoscopio de Binning y Rhrer, optimizamos coeficientes, ángulos y puntos de inflexión, etcétera. En síntesis, fabricamos la llave que abrirá el tramo prospectivo. Hay copia de una solicitud de patente cursada para el “ultra-microscopio hiper-cuántico”. Cuarenta por ciento del presupuesto agotado.

La fase BIA abarca un semestre e impuso al equipo multidisciplinar un esfuerzo extra, poco a poco fuimos ampliando el horario de permanencia en las oficinas, hasta que nos dimos cuenta de estar trabajando veinticuatro horas seguidas, del tirón, sin apenas bostezar ni pedir nuestros jodidos derechos sindicales.

Noventa y nueve por ciento del presupuesto gastado por treinta científicos mal remunerados, medio quijotes, más por amor a la verdad y la fe en el progreso que por afán lucrativo. Pero mereció la pena, esforzarse y no conseguirlo siempre será mejor que lamentarse de no haberlo intentado o perder la oportunidad esperando un milagro.

¡Ea!¡Eureka!¡Bingo!¡Wow!¡Cielo Santo!¡Ajá! o lo que sea que exclamara el descubridor, retumbó por el laboratorio y justo entonces, arremolinados en torno a un monitor, vimos las entrañas del espíritu.

Antes de seguir, es necesario considerar la proporcionalidad, el nivel de abstracción proporcionado por el ultramicroscopio, hablo de partículas tan ínfimas que aún no tienen entrada en los manuales eruditos ni referencias enciclopedicas. Me refiero a tamaños mucho menores que lo imaginable. Tenemos un metro, divídanlo por un millón de partes, luego cada una se fracciona en otro millón, y así ene veces. Hasta que con esa labor de hormigas buscándose a sí mismas entre billones de galaxias, uno visualiza un trozo de eternidad flotando en la superficie del concepto.

Eric lloró como un hombre, creo que no gestiona correctamente sus emociones, señalaba con el dedo trémulo un algo inequívoco, una chispa, un rescoldo inflamado, un brillo suspensivo; el alma, que era modélica y era todas las almas y todos los anhelos. Inextinguible, inexpugnable, diminuta y grandiosa, no sometida por el capricho o la opresión, ajena a las razas, el género, la moda y los idearios. Tiene peso, trescientos sesenta y cinco gramos; tamaño, menor a las distancias intersticiales que separan los componentes del átomo. Posee una densidad, la de un transbordador aeroespacial comprimido en el ápice de una cutícula.

Señoras, señores comisionados, el Todopoderoso inserta una dentro de cada persona, precisamente para anunciar a todos que interactúan con un congénere, distinto a un animal, un androide, un demonio o una mercadería. Por consiguiente, Meta-Alma procederá con el máximo escrúpulo en todo lo relativo a la dignidad del individuo y al caracter inviolable de su persona, con respeto general a sus derechos fundamentales, el consentimiento informado, el libre ejercicio de la voluntad con que un ser vivo rige sus decisiones y asume las consecuencias sin coacción, amenaza, represalia o perjuicio de ningún tipo si rechazará expresamente nuestro programa de escatología pública y envasado gratuito del alma con fines preventivos. Otrosí, nos regimos por la norma deontológica en lo referente a la manipulación genética y la disciplina médica, sin olvidar los tratados internacionales suscritos sobre experimentación con seres humanos.

Mi equipo suscribe todo lo anterior. Conviene saber que nos tomamos muy en serio el concepto de “potestad de rebaño”. Significa que el alma nunca será asimilable a un órgano interno, digamos un páncreas, si alguien quiere morirse, que se muera para siempre, por listo y desconfiado.

Para terminar, imaginen un Goya, un Ramón y Cajal o un rey conciliador, cuya identidad viva por siempre inseminada en sucesivos cuerpos desechables. ¿Disparate? ¿Amoralidad? Básicamente, hablo de cambiar la maldición bíblica, asumir que la evolución de las especies nunca reparó en la informática moderna y su potencia transformadora.

La ciencia aburre a los profanos, la ficción eriza el ánimo del científico. Si alguien mezcla fantasía y datos serios quizá obtenga una audiencia mejorada. Quien combina ciencia, ficción, alma, política y réditos adicionales, y a continuación empaqueta el resultado bajo un formato y tras una etiqueta normal, seguramente está ahora mismo frente a ustedes, con los pies en el suelo y la mirada limpia. Autoricen el proyecto Meta-Alma, provean instalaciones, capital inversor, crédito ilimitado, tecnología que gestione tecnología, computación cuántica, factor humano, no cincuenta mezquinos puestos, suban a doscientos, los mejores de su promoción académica o su trayectoria curricular.

Señorías, cierro este alegato ubicado en la cámara hiperbárica de contención del laboratorio, donde sopesé un alma por vez primera, como quien levanta media docena de naranjas, sentí la temperatura del evento en la palma de mi mano, al sostener la esencia de la vida sentí estupor, dudé un instante, luego cesó el encantamiento y pude hablar: ¿Alma? A ciegas diría que es un conejo desollado, aún caliente y lleno de perdigones.

FJ Padilla

© FJ Padilla